viernes, 9 de noviembre de 2012

El dichoso cascabel... ¬¬


El cascabel y el gato

De los cuentos al cuello del felino.

El dicho popular “ponerle el cascabel al gato” parece tener su origen en un cuento del siglo XIV y, posteriormente, tanto Samaniego como Lope de Vega hicieron alusiones a esta famosa frase en algunos de sus escritos. Sin embargo, ¿qué pensamos nosotros sobre el cascabel que cuelga de nuestro cuello?

Es más que posible que el primer contacto con esa pequeña y característica bola ruidosa no sea bienvenido, dado que somos  un ser vivo que disfruta con la tranquilidad, la paz y el sosiego, por lo que un sencillo ingenio de tintineo agotador no encaja de buena manera en nuestro estilo de vida.

En tiempos antiguos:  los humanos que utilizaban a los gatos para defender sus reservas de alimentos frente a ratas y ratones querían saber dónde andaban aquellos especializados exterminadores de roedores.
El invento era sencillo, pequeño y efectivo: ¡había nacido el cascabel!

Desde entonces a nuestros días, este singular objeto ha pasado de ser un sistema de localización (mucho más básico que un GPS, pero igual de efectivo) a un adorno, un complemento estético más en la “moda mascotera”.



Ronroneo, tras ronroneo



¿CÓMO SE PRODUCE?

A pesar de que el ronroneo es conocido y de tener una definición, lo verdaderamente curioso es que todavía hoy no se sabe cómo lo producimos.
Como en todo lo difícilmente explicable, existen teorías. Una propone que el ronroneo parte de unos pliegues o falsas cuerdas vocales; otra que se produciría por la contracción de ciertos músculos de la laringe y, entre otras muchas, destacan aquella que relaciona el ronroneo con el flujo sanguíneo de la vena cava posterior; según la cual el flujo venoso y la acción del diafragma sobre esta importante vena provocarían unas oscilaciones que se verían amplificadas en la caja torácica.

¿PARA QUE SIRVE?

Sea cual sea la hasta ahora inexplicable procedencia del ronroneo, la gran mayoría de investigadores e interesados por el tema le atribuyen una expresión de bienestar. Incluso algunos otorgan a esta acción felina una forma de “autocomunicación”, algo así como un “hablarse a sí mismo”; un momento especial que el animal disfruta y que consigue transmitir al que está a su lado.
Si tenéis un gato como yo, ronroneando en vuestro regazo, os invadirá nuestra sensación, es decir, si os dejáis llevar por esas inexplicables oscilaciones sentiréis que vosotros también os relajáis, que el bienestar os inunda, tanto que si os toman la tensión veréis que se estabiliza, se regula, que las pulsaciones disminuyen…

TIPOS DE RONRONEOS

Siguiendo con las teorías y con las investigaciones: el ronroneo no nos aclara su procedencia, pero los estudiosos del tema son capaces de proponer varios tipos de ronroneo. Uno de ellos sería el ronroneo de agradecimiento, que es aquel que “ofrece” el animal al humano que le proporciona algo de su agrado, sea material o afectivo.
Otro tipo de ronroneo sería como un “cebo” para el hombre, un ronroneo para conseguir algo de su amigo de dos patas.

¿NATURAL O APRENDIDO?
Forma de expresión o medio para conseguir atenciones…, cuanto más nos sumergimos en el ronroneo más nos podremos dar cuenta de que éste aparece en diversas y extremas situaciones: desde el animal que está enfermo, muy enfermo, casi a punto de morir, hasta en la hembra que está siendo montada enérgicamente por el macho.
Es posible que cada uno de nosotros sepa utilizar su ronroneo para aquello que pretende, incluso es posible que el ronroneo tenga un componente innato y otro claramente aprendido.
Un cachorro recién nacido, de apenas pocos días de vida, puede ronronear. En este caso, ¿quiere conseguir algo?, ¿es una expresión innata de bienestar?, ¿está comunicando algo a su madre y hermanos?
Quizá pasen muchos años sin que este secreto tan bien guardado por los felinos hay sido resuelto. Mientras tanto, pensáis que cuando vuestro gato ronronea, algo bueno le pasa, o algo bueno está buscando.
Vosotros, como sus familiares felinos de mayor tamaño, no podéis ronronear. Vuestra expresión más similar de bienestar, placer o agrado, jamás se parecerá, ni por asomo, al dulce y pacificador ronroneo nuestro. :)

Un cuarto de baño propio.


La bandeja de arena para gatos

Nosotros los gatos utilizamos la bandeja para orinar y defecar y al ser animales limpios por naturaleza,  nos acostumbramos a usarla sin ningún problema.

La bandeja debe de ser lo suficientemente grande como para que quepamos, ya que una vez que hemos ensuciado la arena, nos dedicaremos a rascarla esparciéndola a su alrededor. Si la bandeja es lo suficientemente grande, conseguiréis que la arena sucia no salga fuera.

Es importante que mantengís la bandeja para gatos limpia, en un lugar apartado y aireado. La limpieza es fundamental para que nos sintamos cómodos, no ensuciemos el resto de la casa y no se produzca ningún tipo de infección, sobre todo en los meses de verano.

En cuanto a la arena para gatos podéis elegir varios tipos y aunque al principio tu gato la rechace, acabará acostumbrándose a ella.

Actualmente las arenas para nosotros son muy sofisticadas, con una gran capacidad de absorción de materia y olor e incluso ¡las hay perfumadas!.
  1. Arena para gatos clásicas a base de sepiolita: se debe cambiar al menos dos veces por semana y es necesario retirar los restos de materia con un rastrillo.
  2. Arenas para gatos aglomerantes: se hará un repaso diario pero se limpiará la bandeja a fondo cada semana. Estas arenas son más absorbentes que las clásicas.
  3. Arenas para gatos sintéticas como las de perlas de sílice: las perlas absorben la orina y el olor, pero hay que retirar los excrementos diariamente. Con esta arena limpiaremos la bandeja de forma mensual.

Nuestro pelaje.


El cuidado del pelaje tiene mucho que ver con nuestra belleza y salud. Cualquier alteración en nuestro organismo afectará en primer lugar a la piel y el pelo, por lo que no es conveniente descuidarlo.
No es sólo por una cuestión de vanidad por lo que conviene que se cuide el pelaje del gato, sino que también es una cuestión de salud ya que cumple con una serie de funciones realmente importantes:
- Se trata de un aislante térmico que protege la piel y el cuerpo de las bajas o altas temperaturas.

- Actúa como barrera contra la deshidratación y como barrera física contra los agentes externos: golpes, rayos ultravioletas.

- El sebo segregado por las glándulas sebáceas además de abrillantador es un arma contra agentes infecciosos.

Cada uno de nosotros tiene distinto pelaje ya sea por la raza, situación geográfica o edad; así que cada pelo necesitará de cuidados específicos y accesorios adecuados.
Lo más recomendado para el cuidado del pelaje es el cepillado diario, o al menos semanal, con esto evitamos la formación de nudos en los que se puede alojar agentes patógenos o infecciosos. A pesar de que no somos grandes amigos del agua, un baño de vez en cuando no nos viene mal, sobre todo si tenemos el pelo largo y nos ensuciamos mucho.
El pelaje del gato se renueva en un proceso natural dos veces al año (la época de muda). En este periodo ingerimos mayor cantidad de pelos, que posiblemente terminarán formando bolas y obstruyendo el aparato digestivo con los malestares que ésto conlleva. Por este motivo el cepillado habitual es fundamental.
Dependiendo el tamaño del pelo o la raza del gato será preciso cuidar de forma distinta el pelaje:
- En los gatos de pelo corto el cuidado del pelaje es sencillo. Bastará con un cepillado semanal esmerado. Si se trata de la época de muda, el cepillado debe de hacerse a diario y los accesorios a utilizar dependerá del tipo de pelo.
No a todos los gatos nos agrada el cepillado, pero si nos acostumbras desde pequeños, premiando siempre nuestra buena disposición terminaremos por aceptarlo.
- En los gatos de pelo largo es distinto, tendemos no sólo a ingerir más pelo, sino también a tener más nudos. Por ello es más recomendable un cepillado diario para retirar los pelos muertos, evitar los nudos y no tener que cortar el pelaje.
Independientemente del tipo de pelo, en todo gato el cepillado debe empezar desde las patas traseras, detrás de las patas delanteras y detrás de las orejas, posteriormente cepillar el cuello y el lomo. Peinar en la misma dirección del pelo, a contrapelo y por último en la misma dirección del pelo para acomodar el pelaje.
Una vez que se comprueba que la piel no tiene residuos de parásitos externos, pulgas o garrapatas, se cepilla la cola en forma longitudinal y lateral.
Hay muchos productos que contribuyen al cuidado del pelaje, desde los accesorios para cepillar cada zona del cuerpo, hasta guantes de jebe que ayudan a retirar los pelos muertos y sacar brillo (en algunas razas este utensilio es suficiente). Y productos que ayudan a desenredar nuestro pelo, como los aerosoles, para razas de pelo largo o semilargo.
Recuerda, es importante que hagas del cepillado un hábito saludable, que ayudará a que tengamos un pelaje brillante y sano y evitará la formación de las temidas bolas de pelo.

Nuestras armas: Las Uñas


Educación y rascadores

Tratar los problemas de comportamiento desde que somos cachorros, enseñarles donde pueden arañar siempre que quieran (ponerles rascadores verticales y horizontales, torres de juego, etc…) y cuando lo utilicemos premiarnos para que asociemos el gesto con algo grato para nosotros como por ejemplo: darnos unas bolitas de pienso, ofrecernos una zona exclusiva para nuestros juegos y por supuesto tener en cuenta que los gatos castrados en su tiempo adecuado que viene a ser entre los 7 y 9 meses de edad como máximo, son menos proclives a que marquen irremediablemente donde quieran y sientan la necesidad de marcharse de casa por la época del celo.

Feromonas

Cuando nos sentimos seguros en nuestro entorno, frotamos nuestra cabeza dejando las superficies impregnadas de una sustancia llamada feromona facial, que nos permite identificar ese entorno como familiar, de bienestar y calma. Existe un producto denominado feliway el cual simula el olor de las feromonas faciales del gato de forma que ayudan a estabilizar nuestro comportamiento y reducen el marcaje.

Uñas postizas

Existen unas uñas postizas, esta es una solución muy práctica. Son pequeñas fundas de plástico que se fijan a la uña del gato con pegamento, el mismo dueño puede ponérnosla y además hay varios tamaños para que se adapten mejor. Solo hay un pequeño inconveniente que se tienen que cambiar periódicamente debido al crecimiento de la uña, aunque la propia funda se despega cuando la uña crece.

Repelentes

Si solemos arañar en zonas concretas podéis utilizar repelentes especialmente diseñados para mascotas, que nos ayudaran a disuadirnos sin que sean nocivos para nuestra salud.

Corte de uñas

Se puede realizar un corte periódico de la punta de las uñas teniendo cuidado de no cortar la venita que esta dentro de la uña. Si no os dais cuenta y cortais la venita, existen productos para parar la hemorragia como el polvo estíptico. Nos acostumbramos con facilidad a que nos corten las uñas si lo hacéis desde que somos pequeños, aunque si vuestro gato no se deja cortar las uñas podéis acudir al veterinario.
Este proceso tendréis que hacerlo cada vez que lo necesitemos, que suele ser cada una o dos semanas.

Estas medidas harán que aumente nuestra calidad de vida y por supuesto os ahorraréis en problemas de cara a nuestra salud.

Muy importante nuestra alimentación.

Comida casera
        Es importante saber lo que vosotros comeis no tiene por qué ser bueno para nuestros como gatos. Si una persona se comiese un ratón crudo seguro que le sentaría mal y, sin embargo, es la comida natural nuestra. Por eso muchos especialistas recomiendan que se nos alimente a las con comida especialmente preparada para nosotros, pues está totalmente estudiada y equilibrada para que tenga las sustancias nutritivas que nos hacen falta.    No obstante se nos puede dar de comer alimentos frescos una o dos veces a la semana, para dar variedad e interés a nuestra dieta. Seguro que nos gustará el sabor y la textura de la comida fresca y, si normalmente sólo comemos de lata, disfrutaremos con el cambio.

        IDEAS:

      • Carne guisada de vaca, cordero, cerdo o despojos. La carne puede ser asada, a la parrilla o hervida, y se debería enfriar y trocear antes de servir.
      • Carne guisada con pasta. Para que el guiso de carne sea más completo le podemos añadir algo de pasta o patata. Las verduras y los hidratos de carbono sólo deberían constituir una baja proporción de la dieta del gato.
      • Guiso de carne con verdura. Se pueden añadir al guiso zanahorias, guisantes u otras verduras como fuente de vitaminas.
      • Carne picada.  Disfrutaremos con una ocasional comida a base de carne picada.
      • Pollo cocido. Podéis dar a vuestro gato todas las sobras del pollo, incluyendo la piel y los menudillos. Hay que trocear el pollo, retirando con cuidado los huesos.
      • Pescado cocido. El pescado blanco, como el bacalao o el abadejo es bueno para revitalizar a un gato enfermo o inapetente. Hay que quitar las espinas.
      • Sardinas en lata. Las sardinas, la caballa o los arenques constituyen un banquete muy nutritivo.
      • Atún en lata. El atún o el salmón en lata constituyen una comida rápida y completa. Antes de servir hay que quitar las espinas.
      • Avena cocida. La avena cocida o las papillas infantiles, hechas con leche templada, son muy apreciadas por los gatitos en crecimiento. No se debe añadir azúcar.
Tipos de Comida Preparada
        En realidad existen muchos tipos de comida para nosotros que son de diferentes clases dependiendo de las características del gato que tengamos, pero genéricamente podemos encontrar dos tipos generales:
     
    • Comida seca, que se vende en bolsas. Los alimentos secos normalmente se usan como parte de la dieta y nos obligan a beber más agua. Podéis econtrar toda clase de sabores en estas "galletas": salmón, pollo, marisco, pescado y pollo, hígado, atún, pollo e hígado,...
Qué no debemos comer
  • No debéis de darnos pescado o vísceras sin cocer previamente.
  • Los huevos crudos también están prohibidos, revueltos si.
  • Tampoco debe tomar azúcar, chocolate o dulces.
  • Otro alimento que no nos conviene son los embutidos curados, aunque sí podremos tomar los cocidos, como por ejemplo el  jamón york, pavo,..

Nos gusta estar limpios.


Los gatos, a pesar de ser muy limpios, solemos llenarnos el pelo de polvo. Las secreciones normales, la descamación de la piel y el pelo muerto que vamos desprendiendo y eliminando al ambiente hacen que de vez en cuando sea necesario darnos un buen baño.
Hay ocasiones en las que será imprescindible un buen baño con agua y jabón:

* Suciedad excesiva por sustancias grasas, contaminadas o tóxicas.
* Si eres sensible a los alérgenos del gato, tu mascota tendrá que recibir frecuentemente un baño.
* Alteraciones articulares del cuello (hiper vitaminosis A por hígado crudo) u obesidad, que impiden la normal auto higiene del felino.
* Indicación terapéutica por afecciones de la piel que requieren tratamiento por baños.
* Gatos de exposición.

Acostúmbranos desde pequeño

Bañarnos puede ser una actividad placentera para mi y mi dueño, o bien una batalla feroz donde ambos terminen estresados y lastimados. La diferencia está en habernos acostumbrado a dicho procedimiento desde la infancia.

El baño, como otras actividades que se aprenden, debe ser realizado en la etapa de socialización del gatito, es decir, entre el primer y segundo mes de vida: en este momento somos receptivos a todas las enseñanzas de manejo social que se quieran impartir.

No todos tienen miedo al agua

Una vez que bañes a tu gatito tendrás que ir repitiéndolo varias veces para que el animal lo tome como algo normal y no coja miedo al agua. El tópico de que todos tenemos miedo al agua no es cierto, ya que muchos no sólo juegan con el agua, sino que además se mojan solos.

La raza Turco Van por ejemplo, vive en la zona del lago Van en Turquía y su alimento natural son los peces que pueden pescar. Así que es muy común que se metan al agua para conseguir sus presas, de la misma forma que actúa el jaguar, que tiene en los animales acuáticos buena parte de su dieta. Esto significa que la actividad del baño se puede tolerar perfectamente si se aprendió de pequeño y además, puede convertirse en una actividad que refuerza la relación social entre felino dueño, junto con el cepillado, las caricias y los juegos.

Procedimiento que debes seguir

Cuando decidas bañar a tu minimo lo primero que tienes que tener en cuenta es que vas a necesitar como mínimo una hora de tu tiempo para realizar esta tarea. Intenta tenerlo todo preparado y a mano: champú, toalla, secador, etc.

Las primeras veces que realices esta actividad es conveniente que no te entretengas para que la desarrolles en un corto espacio de tiempo, ya que a tu gatito el baño le provocará mucha ansiedad. Además, intenta hablarle acariciarle mientras le lavas para conseguir que se relaje.
El baño se puede realizar en el lavabo o en la pila, la única condición es que sea de tamaño suficiente y que tenga agua tibia. El ambiente debe ser tranquilo y en lo posible debe ser siempre la misma persona la que haga el procedimiento.

Es muy importante que el agua esté templada, que no sea ni muy caliente ni demasiado fría. Es conveniente que vayas mojando a tu mascota poco a poco: utiliza una esponja si lo prefieres pero no le mojes con el chorro directo del agua ya que nos sobresaltará y asustaremos. Para bañarle tienes que utilizar un champú o jabón especial para gatos y, si tu gato tiene el pelo largo, es conveniente que utilices también un desenredante o acondicionador.

La importancia del secado

Después del baño es muy importante hacer un perfecto secado de todo el pelo. Para ello es conveniente comenzar con una toalla para eliminar la mayor proporción de agua. Luego, continúa con un secador de aire caliente; en general les molesta mucho el ruido, por lo tanto sería recomendable utilizar alguno de bajo ruido y encenderlo unos minutos antes de utilizarlo para que se habitúe al ruido.

Si el uso del secador en forma directa no fuera posible por lo comentado, se puede poner al gatito en una jaula de viaje o trasportín y enviar el aire caliente por la puerta de la misma. Otra opción es encender el horno de la cocina u otro tipo de calefactor y dejar al gatito cerca, ya que muchos se acercan solos a estas fuentes de calor. A los gatos de pelo largo conviene desenredar los nudos del pelo con un peine o cepillo metálico mientras se secan.

 
La frecuencia del baño puede oscilar entre una vez cada 20 días una vez al mes en condiciones normales, aunque existen casos en los que, debido a enfermedades de piel, es necesario bañarles dos veces por semana. Es conveniente que no nos saques al exterior hasta que estemos bien secos.


Me llamo Coco!



Hola!! me llamo Coco y soy un gato :)

A partir de ahora os iré contando todo lo que a mi me gusta y a mis compañeros gatunos!!

Espero que me sigáis en este gran aventura y nos conozcáis un poco más, así tanto vosotros como nosotros tengamos una vida feliz, sana y divertida.

Ah por cierto, lo siento si en esta foto salgo un poco durmiendo, pero es que me gusta mucho dormir.

¡Ya sabéis algo de mí!!

Hasta la próxima amigos.